viernes, 12 de noviembre de 2010

CIRCUITOS MMX: ENTRE LO PÚBLICO Y LO INDIVIDUAL

CIRCUITOS MMX es el resultado de la vigésimo primera convocatoria Circuitos de Artes Plásticas que anualmente organiza la Comunidad de Madrid. Constituida por obras de ocho artistas menores de 35 años que viven y trabajan en esta comunidad, y que han sido seleccionados por un jurado, la exposición puede verse entre el 4 de noviembre de 2010 y el 8 de enero de 2011 en el Centro de Arte Joven de la Avenida de América.

Lara García Reyne, José Luis Bongore, Esther Achaerandio, Lili Hartmann, Daniel Martín Corona, Ignacio García Sánchez, Teresa Solar y MOMU & NO ES son los ocho artistas seleccionados. Se reparten ocho espacios diferenciados expresamente para la exposición distribuidos en dos plantas. Temas tan distantes aparentemente como el genocidio de Ruanda y los libros de autoayuda, y la convivencia de las técnicas más tradicionales con las últimas tecnologías hacen de ésta una exposición que refleja la diversidad que tiene lugar dentro de un mismo marco geográfico y generacional.

El encargado de comisariar la muestra fue Iván López Munuera, que también había sido parte del jurado. Con treinta años y amplia experiencia tanto como comisario como crítico de arte y docente, forma parte de la misma generación que los artistas seleccionados, y consigue empatizar con ellos y en particular con el momento profesional en el que se encuentran. La huella de ese territorio común está presente en su trabajo para la Sala de Arte Joven.

Dos ideas fundamentales se convierten en ejes de la exposición. Por un lado, la obligación de que, en una muestra en la que se exhibe la obra de ocho artistas tan diferentes, ninguna quede destacada sobre el resto y ninguna “desaparezca” en el recorrido, y por otro el concepto de “circuito”. La exposición insiste en reflejar la individualidad de los trabajos expuestos al tiempo que las conexiones entre ellos, de modo que se traza (inevitablemente) una especie de panorama del arte emergente madrileño. Como explica López Munuera en el texto de presentación, “no hay un concepto o hilo conductor que unifique todos los trabajos presentados, pero tampoco es una muestra que presenta –uno detrás de otro- una serie de proyectos sin conexión.”

La estrategia museográfica elegida, llevada a cabo por C+arquitectos, ha traducido estas ideas y ha consistido en aislar claramente cada espacio de manera que el visitante se sienta solo al entrar en cada uno de ellos y se encuentre ante la obra de un único artista. Esto consigue también que en la medida de lo posible olvide temporalmente lo que ha visto en la sala anterior y no espere lo que va a ver en la siguiente pero que, a través de cortinas de PVC transparente, pueda al mismo tiempo sentirse en una exposición colectiva, que comunica la obra de diferentes artistas y en consecuencia a éstos. Estas cortinas de PVC que el visitante atraviesa permiten, además de separarlas, comunicar las salas, creando de este modo esa sensación de “circuito”. Cierto aire a recién pintado, incluso inacabado de los muros, plásticos cubriendo algunos de ellos y papeles repartidos sobre las paredes refuerzan y participan de esta idea de “en construcción”.

La exposición se acompaña de información sobre los artistas. Los “folletos” sobre cada uno de ellos y el libreto, diseñados por Monsters Club, pueden consultarse en la sala, por cierto en un interesante recurso que transmite tanto el aprovechamiento de los materiales como el del espacio, y también están amontonados en el suelo, de acuerdo con ese aire improvisado que domina la exposición, a disposición de los visitantes. En estos textos se hace igualmente hincapié en la formación y viajes al extranjero de los artistas. Sobre lo primero porque, al tratarse de artistas jóvenes, es algo todavía cercano, además de querer resaltar en muchos casos la relación con el mundo académico más teórico, y lo segundo para indagar en las influencias y trasvases que tienen lugar gracias a la movilidad para los artistas jóvenes.

López Munuera traslada físicamente a esta publicación gratuita la idea y estética de la exposición: un sobre que contiene imágenes y una entrevista a cada uno de los artistas permite dedicarles individualmente y sin interferencias la atención necesaria, pero en el libreto estas obras dialogan y los artistas conviven, y la idea de convocatoria se refuerza. Este material parece, además, un pedazo de la exposición. Los sobres aparecen desplegados en la entrada sobre la pared, como formando un mural, y vienen en el interior de una bolsa de plástico, el mismo material que separa las salas.

No debió de ser fácil, como explica López Munuera en su texto, comisariar esta exposición. Se encontró con los artistas seleccionados y con una serie de obras que necesitaban de un discurso conjunto para dar sentido a la exposición. Y el discurso terminó siendo precisamente la idea de circuito: una generación que ha viajado, de amplia formación, que colabora y conoce a otros artistas, y que además vive y habla de una sociedad en constante debate.

Inés Plasencia Camps

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